VIDEO: CAPTADO POR LAS CÁMARAS DE SEGURIDAD ESTE PADRE VISITA A SU HIJO FALLECIDO EN EL PARQUE Y JUEGA TODAS LAS TARDES CON ÉL
Cada atardecer, cuando el parque se sumerge en el silencio y no queda nadie por allí, este padre regresa al sitio donde perdió a su hijo.
Se dirige directamente a las hamacas donde solían jugar juntos y se queda en ese lugar, cerca de ellas, observando en silencio mientras evoca los momentos que vivieron.
Sin embargo, sucede algo peculiar cada vez que él llega. Las hamacas comienzan a mecerse suavemente aunque no haya viento, ni una brisa. Como si una presencia invisible estuviera jugando ahí.
El hombre no siente miedo, por el contrario, sonríe, ya que para él, ese movimiento solo implica una cosa: que su hijo aún viene a ver lo y no lo ha olvidado.
Se dice que el amor de un padre jamás se extingue... ni siquiera tras la muerte.
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